Primeros Cinco Días – A No Ser Que Te Hagas Como Un Niño
Día 5 – Puedes Hacer Todas Las Cosas En Aquél Quien Te Fortalece
Donde sea que Nuestra Señora entra, Ella obtiene la gracia de la conversión y santificación. Ella te convertirá y te hará ser bueno, Ella te hará ser santo, si sólo tú te das a Ella totalmente y sin reserva. Ella te dirigirá gentilmente, pero poderosamente, del pecado a la gracia y entonces de gracia en gracia, hasta la verdadera plenitud de la gracia la cual Dios quiere darte por Sus maternales manos.
La razón de que hayas fallado en el pasado, y de que continúes fallando ahora y cayendo repetidamente en el pecado, es que tú todavía confías en ti demasiado y no lo bastante en Ella. ¿Te das cuenta? Tu orgullo es todavía demasiado fuerte. No eres aún un hijito humilde que confía en su Madre para todo. No estás aún suficientemente asentado sobre la verdad de que por tu cuenta no puedes hacer nada. Pregúntate: ¿cómo puedes posiblemente ser santo sin la gracia? ¿Y cómo puedes tener gracia sin pedirla? ¿Cómo puedes recibirla de cualquier otro modo que por Sus manos, si Dios ha decretado darla no de otro modo sino por Ella? ¿Y cómo puedes recibir toda la gracia que Ella quiere darte sin vivir una vida de estrecha unión con Ella? ¿Y, aún, si te examinas a ti mismo de cerca, no encuentras que ésto es exactamente lo que todavía intentas hacer? Intentas ser santo sin una vida de constante unión con tu Madre del Cielo. Sin Ella, la Mediadora de todas las gracias, en realidad no puedes hacer nada bueno, nada santo.
Cuando la Santísima Virgen haya hecho entender a tu alma que debes permanecer unido a Ella por la oración constante, entonces poseerás la más segura garantía de tu futura santidad. ¡Reza y suplica para recibir este entendimiento! Ella te hará Suyo, y no puedes pertenecerle a Ella sin hacerte como Ella, llena de gracia y sin pertenecer a Dios como Ella lo hace. Ella es como un molde perfecto el cual –si te dejas ser formado por Ella– volverá todas las cosas para tu bien y gentilmente pero con determinación te transformará en Cristo.