SECCIÓN

Oraciones - Primeros Cinco Días


Acto de Adoración de la Santísima Trinidad

de San Maximiliano


Os adoro, Padre Nuestro del Cielo, porque os habéis dignado poner en el purísimo vientre de María, a Vuestro Hijo Unigénito. 


Os adoro, Oh Hijo de Dios, porque condescendisteis en entrar en el vientre de María, y os hicisteis verdaderamente Hijo de Ella. 


Os adoro, Oh Espíritu Santo, porque os dignasteis formar en Su vientre Inmaculado el Cuerpo del Hijo de Dios. 


Os adoro, Oh Santísima Trinidad, Oh un Dios en la Santa Trinidad, por haber exaltado a la Inmaculada de un modo tan Divino. 


Y nunca dejaré diariamente desde el primer momento que me despierte de adoraros humildísimamente, Oh Divina Trinidad, con mi rostro en el suelo, repitiendo tres veces:


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Gloria… Gloria…




Acto de confianza en la Inmaculada

de San Maximiliano

Querida Madre, dígnate hacer conmigo lo que te agrade para la mayor gloria de Dios. Soy Tuyo, mi querida Madre Inmaculada. Ves cuán miserable soy, caminando al borde del precipicio, lleno de amor propio. Si me sueltas de Tus manos inmaculadas, aunque sea por un solo instante, seré el primero en caer en los pecados más graves y en el fondo del infierno. Pero si no me sueltas (aunque esto es algo de lo que soy completamente indigno) y me guías, ciertamente no caeré y me convertiré en un Santo, un gran Santo. 

Oh María, concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a Ti, y por todos los que no recurren a Ti, especialmente por los enemigos de la santa Iglesia y aquellos que te son recomendados.