ORACIONES DE REPARACIÓN A JESUCRISTO AGONIZANTE
Las súplicas de angustia
Señor Jesucristo, a través de la historia Tú nos has llevado de regreso al Padre Todopoderoso.
Estamos inmensamente agradecidos. Apreciamos Tu amor. Recordamos nuestras debilidades y pecados con dolor de corazón; y te agradecemos todos Tus sufrimientos en esta noble tarea.
¿Podremos aliviarte? Te pedimos nos ayudes a hacerlo llevando una vida santa. En adelante, haremos lo que sea necesario para hacer Tu Voluntad y así demostrarte nuestro amor. Hacemos esta oración en Tu Nombre, Oh Jesucristo Nuestro Señor, Quien vives y reinas con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
(Todos) Padre Eterno, te ofrezco todas las Llagas de Tu Amadísimo Hijo Jesucristo, Su Preciosísima Sangre derramada por Ellas y los Dolores y Agonías de Su Sacratísimo Corazón, en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amén (3 veces)
CREDO
Creo en un solo DIOS, PADRE Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor JESUCRISTO, Hijo Único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos. Dios de Dios, Luz de Luz, Dios Verdadero de Dios Verdadero, Engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por Quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación, (inclinando la cabeza) bajó del Cielo y por obra del Espíritu Santo, se encarnó de María Virgen, y se hizo hombre. (levantar la cabeza) Y por nuestra causa fue Crucificado en tiempos de Poncio Pilato. Padeció y fue Sepultado y Resucitó al tercer día según las Escrituras. Subió al Cielo y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con Gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y Dador de Vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma Adoración y Gloria y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el Perdón de los Pecados, espero la Resurrección de los muertos y la Vida del mundo futuro. Amén.
PRIMERA SÚPLICA DE ANGUSTIA (1)
¿Dónde estás hijo Mío? Yo, Tu Maestro, te estoy buscando. ¡Ven a Mí! Acércate más y escucha Mi angustiosa súplica.
Hijo mío, había una vez un Hombre que tenía muchas ovejas. Las cuidaba y pastoreaba bien. Cuando estaban sedientas, las llevaba a un manantial de agua fresca para saciar su sed. No permitía que sintieran hambre. Las llevaba a bellos prados verdes, comían y crecían sanas y fuertes. El Hombre puso una cerca alrededor del prado para que ningún lobo pudiera entrar a hacerle daño al rebaño.
Un día, las ovejas planearon una rebelión, escaparon del campo a la fuerza y entraron a la selva. Allí, fueron capturadas por animales salvajes. Eran como esclavas sin esperanza. Sus cuerpos y su sangre fueron usados para festivales y sacrificios de animales, para sus dioses. Sin embargo, aquel Hombre no olvidó su rebaño. Él envió a todos sus siervos y los asesinaron. Por último, envió a Su Hijo, Quien finalmente ganó la batalla. El Hijo del Hombre guió al rebaño pastoreándolo día y noche por el desierto. En su camino hacia la salida, pasaron por muchas dificultades que las ovejas no pudieron resistir. Ellas se quejaron ante el Hijo del Hombre, dijeron toda clase de crueles palabras contra Él y finalmente lo mataron. Hijo, ¿Qué crees que hará el Padre del Hijo del Hombre cuando escuche acerca de la muerte de su Hijo?
Hijo mío, tú y tu gente sois el rebaño. Mi Padre es el dueño del rebaño, Quien envió a muchos profetas a Su pueblo que está viviendo en este terrible desierto. Yo soy el Hijo a Quien vosotros perseguisteis y matasteis. ¿Qué os he hecho? A pesar de todos vuestros pecados Mi Padre aún os está llamando para que regreseis a Él. Pero vosotros no prestais atención a Su llamado. ¡REGRESA! ¡Oh Israel, pueblo Mío! Haced reparación por los pecados que vosotros y todo el mundo cometéis contra Mi Padre y contra Mi Sangre Preciosa. Yo soy Jesucristo Agonizante.
(En el silencio del corazón orar) Jesús mío, estoy en Ti y contigo, soy para Ti. Tómame como un sacrificio vivo. Amén.
PRIMERA SÚPLICA DE ANGUSTIA (2)
(Todos. De rodillas de ser posible)
Dios mío, Dios mío, creo firmemente de todo corazón. Sinceramente tengo esperanza y confío en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor me postro a Tus pies. Te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer; por aquellos que no te adoran y no quieren adorarte, y por aquellos que te crucificaron y te crucifican diariamente. Mi querido Jesús, te consolaré toda mi vida. Amén.
(Acto de Contrición) Oh mi Dios porque Tú eres tan bueno (3 golpes de pecho), me arrepiento de haber pecado contra Ti, y con la ayuda de Tu gracia, no volveré a pecar. Amén.
1 Padre Nuestro, 1 Ave María, (inclinando la cabeza) 3 Glorias
HIMNO (Todos)
Jesucristo Agonizante, Señor Nuestro,
Tú has sufrido y pagado por nuestras vidas.
Que se haga Tu Voluntad en la Tierra.
Calma el fuego de Tu ira, Oh Señor.
Estamos arrepentidos.
Todos hemos pecado. No queremos pecar otra vez.
Jesús en la Santa Eucaristía,
cuando Tú nos llamaste no sabíamos nada.
te pedimos nos perdones, Oh Señor.
PRIMERA SÚPLICA DE ANGUSTIA (3)
(Todos) Oh, Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te ofrezco el Verbo Encarnado, Jesucristo; Su Cuerpo cubierto con Llagas y Sangre; Su agonía en el huerto, Su flagelación, Su coronación de espinas; Su repudio y Su condena; Su crucifixión y muerte; junto con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la Sangre de los Mártires, en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amén.
(Todos) Agonizante Jesús, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante, y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo para apresurar Tu Glorioso Reino de Paz. Amén.
SEGUNDA SÚPLICA DE ANGUSTIA (1)
Hijo mío, acércate más a Mí, escucha Mi angustiada súplica. Por amor a ti Yo ofrezco Mi Cuerpo como sacrificio vivo. Pan de Vida para todos los hombres. Mi Sangre es Bebida Preciosa, la Bebida de los Ángeles celestiales, entregada con amor a los hombres.
Hijo mío, Yo permanezco por ti en el Sacramento del Amor, esperándote pacientemente en el Sagrario, en donde estoy prisionero por ti. Raras veces te acercas a Mí, porque no te acuerdas de Mí, que estoy prisionero por ti. Hijo mío, Mi agonía es grande cuando veo la indiferencia, inconsciencia y negligencia con que te acercas a la Santísima Trinidad, cuya presencia ocupa el Santo Santuario. Estoy aquí, hijo mío. Estoy aquí en plenitud. Glorifica la presencia de Tu Dios, acércate con respeto y reverencia.
Hijo Mío, ¿sabes lo que sufro cuando entro en el santuario de tu corazón a través de la Sagrada Comunión? Tus pecados Me atan y golpean sin misericordia. En tu corazón no hay nadie para consolarme. Después de flagelarme cruelmente, Me arrojas afuera y aseguras la puerta de tu corazón con iniquidad. Esto es lo que Me haces con tu vida pecadora. Yo soy el Pan de Vida para todos los hombres que Me reciben en estado de gracia. Vengo para darte Vida, no muerte.
Limpia las iniquidades de tu corazón. Ábreme la puerta de tu corazón. Haz de tu corazón un sagrario de consuelo para Mí.
Hijo, que Yo viva en tu santuario de una Comunión hasta la siguiente. Acógeme, acógeme, hijo mío. Todos los que Me acogen, acogen también a Mi Padre y al Espíritu Santo Quienes viven en Mí. Todos los que Me rechazan, rechazan a la Santísima Trinidad. Hijo, aun cuando otros Me rechacen, haz de tu corazón un Sagrario para Mi consuelo. Yo soy Jesucristo Agonizante llamándote para que REGRESES.
(En el silencio del corazón orar) Jesús mío, estoy en Ti y contigo, soy para Ti. Tómame como un sacrificio vivo. Amén.
SEGUNDA SÚPLICA DE ANGUSTIA (2)
(Todos. De rodillas de ser posible)
Dios mío, Dios mío, creo firmemente de todo corazón. Sinceramente tengo esperanza y confío en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor me postro a Tus pies. Te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer; por aquellos que no te adoran y no quieren adorarte, y por aquellos que te crucificaron y te crucifican diariamente. Mi querido Jesús, te consolaré toda mi vida. Amén.
(Acto de Contrición) Oh mi Dios porque Tú eres tan bueno (3 golpes de pecho), me arrepiento de haber pecado contra Ti, y con la ayuda de Tu gracia, no volveré a pecar. Amén.
1 Padre Nuestro, 1 Ave María, (inclinando la cabeza) 3 Glorias
HIMNO (Todos)
Que el conocimiento de Tu Pasión, Oh Cristo,
ayude al corazón del hombre a regresar a Ti.
Cuando todo falla menos Tu gracia, Señor,
que seamos solamente Tuyos.
Señor, ¿Qué sientes ahora
pensando en los pecados del mundo?
Que conozcamos los dolores que te causamos
por ir en contra de Tu Voluntad!
¡Que sintamos como Tú sientes, Señor!
¡Que oremos como Tú oras, Señor!
¡Que sintamos como Tú sientes, Señor!
Queremos vivir para Ti.
SEGUNDA SÚPLICA DE ANGUSTIA (3)
(Todos) Oh, Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te ofrezco el Verbo Encarnado, Jesucristo; Su Cuerpo cubierto con Llagas y Sangre; Su agonía en el huerto, Su flagelación, Su coronación de espinas; Su repudio y Su condena; Su crucifixión y muerte; junto con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la Sangre de los Mártires, en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amén.
(Todos) Agonizante Jesús, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante, y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo para apresurar Tu Glorioso Reino de Paz. Amén.
TERCERA SÚPLICA DE ANGUSTIA (1)
Hijo mío, Estoy en tu corazón, un solitario Getsemaní, en donde Yo Estoy en vigilia y nadie viene a velar Conmigo ni siquiera una hora. Prefieres perseguir la posesión de las riquezas terrenas, aún con riesgo de tu perdición, dejándome sufrir solo. El enemigo se acerca rápidamente; está ganando terreno para robar muchas almas mientras tú duermes. Hijo: ¿no te podrías despertar y velar conmigo al menos una hora? Estoy en el Santuario de tu alma, un solitario Getsemaní, esperando que vengas.
Muchas almas, muchas almas se van al infierno a causa de los pecados de la carne. Hijo, mira cómo conduces muchas almas a la perdición a través de tu forma de vestir. Soy Aquel a Quien tú públicamente expones desnudo. Hijo, consuélame. Hijo, ten misericordia de Mí. ¡Nunca un hombre debe imitar a una mujer! ¡Nunca una mujer debe imitar a un hombre! Sé tal como Yo te hice, hijo; sé tal como Yo te hice. Te digo, aléjate de estas modas mundanas. Éste es el plan del enemigo para DESTRUIR EL TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO, que es tu cuerpo. Vive una vida modesta.
Mi amado hijo, porque te amo y quiero que Me demuestres tu amor, Te suplico que Me ofrezcas todo tu ser, guardándolo para Mí y solo para Mí. Que Me glorifiques siempre, que Me consueles siempre. Yo no le estoy haciendo esta súplica al mundo, sino a ti a quien Yo amo. Entrégame todo tu ser; ofrécemelo por la salvación de los hombres. Yo soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES.
(En el silencio del corazón orar) Jesús mío, estoy en Ti y contigo, soy para Ti. Tómame como un sacrificio vivo. Amén.
TERCERA SÚPLICA DE ANGUSTIA (2)
(Todos. De rodillas de ser posible)
Dios mío, Dios mío, creo firmemente de todo corazón. Sinceramente tengo esperanza y confío en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor me postro a Tus pies. Te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer; por aquellos que no te adoran y no quieren adorarte, y por aquellos que te crucificaron y te crucifican diariamente. Mi querido Jesús, te consolaré toda mi vida. Amén.
(Acto de Contrición) Oh mi Dios porque Tú eres tan bueno (3 golpes de pecho), me arrepiento de haber pecado contra Ti, y con la ayuda de Tu gracia, no volveré a pecar. Amén.
1 Padre Nuestro, 1 Ave María, (inclinando la cabeza) 3 Glorias
HIMNO (Todos)
Viendo los pecados que se cometen en el mundo, Señor,
te pido, ten misericordia y perdónanos.
Pensando en mis propios pecados
y en los pecados del mundo,
imploro Tu Divina Misericordia.
Cristo fue clavado en la cruz
para apartarnos del pecado.
¿Te estás esforzando para apreciarlo?
Él estaba en el Calvario para enviarnos al Cielo,
¡Oh, qué amoroso Padre!
Acepto de todo corazón, Mi Señor,
cualquier cruz que Tú quieras que yo cargue.
Que Tu Preciosa Sangre me dé la fuerza
y la gracia para triunfar en todas las pruebas.
TERCERA SÚPLICA DE ANGUSTIA (3)
(Todos) Oh, Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te ofrezco el Verbo Encarnado, Jesucristo; Su Cuerpo cubierto con Llagas y Sangre; Su agonía en el huerto, Su flagelación, Su coronación de espinas; Su repudio y Su condena; Su crucifixión y muerte; junto con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la Sangre de los Mártires, en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amén.
(Todos) Agonizante Jesús, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante, y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo para apresurar Tu Glorioso Reino de Paz. Amén.
CUARTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (1)
Hijo mío: ¿Es así como me traicionas siendo Yo tu Maestro y Salvador? Solo por el dinero mundano y perecedero en esta vida terrena, escogiste traicionarme y entregarme a los hombres crueles que Me crucifican. Hijo: te estás convirtiendo en el Judas de los últimos tiempos. ¡Qué terrible será para aquellos que Me traicionan siendo Yo el Hijo de Dios, y Me entregan a hombres pecadores para que Me crucifiquen! Mira cómo lamentablemente irán a la condenación eterna y sufrirán terriblemente.
Aún entre los Sacerdotes de Mi Corazón, hay muchos Judas, quienes escogen mundanas posesiones a cambio de Mí, Su Maestro, Quien estoy en Agonía. Esto Me duele mucho, hijo Mío, porque están haciendo de la casa de Mi Padre un mercado. Mi Padre está profundamente enojado. Mira cómo Me expulsas fuera de Mi Santo Santuario.
Hijo ¿quieres la presencia de tu Dios? Ofréceme tu vida. Yo soy Aquel a Quien estás traicionando solo por estas cosas terrenales. Hijo, todas las cosas por las que trabajas van a ser destruidas por el fuego, ¿por qué estás trabajando en vano? Regresa a Mí, hijo Mío. Ten misericordia de Mí, Quien vine a salvarte. Que Mis Sacerdotes regresen a Mí. Yo soy Jesucristo Agonizante, los amo, les suplico que REGRESEN.
(En el silencio del corazón orar) Jesús mío, estoy en Ti y contigo, soy para Ti. Tómame como un sacrificio vivo. Amén.
CUARTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (2)
(Todos. De rodillas de ser posible)
Dios mío, Dios mío, creo firmemente de todo corazón. Sinceramente tengo esperanza y confío en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor me postro a Tus pies. Te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer; por aquellos que no te adoran y no quieren adorarte, y por aquellos que te crucificaron y te crucifican diariamente. Mi querido Jesús, te consolaré toda mi vida. Amén.
(Acto de Contrición) Oh mi Dios porque Tú eres tan bueno (3 golpes de pecho), me arrepiento de haber pecado contra Ti, y con la ayuda de Tu gracia, no volveré a pecar. Amén.
1 Padre Nuestro, 1 Ave María, (inclinando la cabeza) 3 Glorias
HIMNO (Todos)
Yo he pecado contra Ti, mi Dios y Señor.
Estoy arrepentido. Te suplico perdón.
Perdóname, te ruego, Señor.
Eres misericordioso conmigo.
Oh Señor, que yo pueda mostrarte
la misma misericordia
viviendo como Tú en la Tierra.
Purifica y acepta nuestras almas, Oh Señor.
Tú sangraste mucho para salvar a la humanidad.
Que las almas regresen a Ti.
CUARTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (3)
(Todos) Oh, Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te ofrezco el Verbo Encarnado, Jesucristo; Su Cuerpo cubierto con Llagas y Sangre; Su agonía en el huerto, Su flagelación, Su coronación de espinas; Su repudio y Su condena; Su crucifixión y muerte; junto con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la Sangre de los Mártires, en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amén.
(Todos) Agonizante Jesús, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante, y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo para apresurar Tu Glorioso Reino de Paz. Amén.
QUINTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (1)
Hijo Mío: ¿cuándo terminarán los tormentos de Mi flagelación por tus pecados y los pecados del mundo entero? ¿Por qué me estás flagelando y al mismo tiempo me estás coronando con espinas? Tanto que llegas a decir: déjame pecar, después iré a confesarme. Yo soy Jesucristo Agonizante a Quien tú constantemente torturas.
Hijo: Yo no te di el Sacramento de la Penitencia para que te volvieras un pozo de iniquidad. Éste es el Sacramento de Mi Amor. Él abre el océano de la Divina Misericordia, la Preciosa Sangre y el Agua que brotaron para salvar y purificar tu iniquidad, para que tú no peques más.
Hijo: quítame la corona de espinas. Ten misericordia de Mí, no Me flageles más. AMA A DIOS, tu Creador, no hagas falsos dioses de ninguna criatura. Solo a tu Dios debes temer y adorar. No pronuncies el Nombre de tu Dios en vano. Hijo: Acuérdate de santificar el día mandado por mi Eterno Padre. Haz respetar Mi Nombre en este mundo corrupto lleno de sobornos. Haz todas estas cosas para aliviar los dolores de Mi Agonía. Ofrece todas tus desilusiones, luchas y persecuciones, en expiación por tus pecados y los del mundo entero. Yo soy Jesucristo Agonizante, suplicándote que REGRESES.
(En el silencio del corazón orar) Jesús mío, estoy en Ti y contigo, soy para Ti. Tómame como un sacrificio vivo. Amén.
QUINTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (2)
(Todos. De rodillas de ser posible)
Dios mío, Dios mío, creo firmemente de todo corazón. Sinceramente tengo esperanza y confío en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor me postro a Tus pies. Te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer; por aquellos que no te adoran y no quieren adorarte, y por aquellos que te crucificaron y te crucifican diariamente. Mi querido Jesús, te consolaré toda mi vida. Amén.
(Acto de Contrición) Oh mi Dios porque Tú eres tan bueno (3 golpes de pecho), me arrepiento de haber pecado contra Ti, y con la ayuda de Tu gracia, no volveré a pecar. Amén.
1 Padre Nuestro, 1 Ave María, (inclinando la cabeza) 3 Glorias
HIMNO (Todos)
Enséñame a guardar Tus leyes, Oh Señor.
Las guardaré con todo mi corazón.
Tu Voluntad está contenida en ellas.
Quiero hacer Tu Voluntad.
Cuando Te recibimos en la Eucaristía,
haz que a cambio nos entreguemos a Ti.
Que estemos siempre agradecidos
porque el don de Ti mismo es nuestra vida.
Haz que purifiquemos nuestras vidas como cristianos,
y examinemos la manera como vivimos contigo, Oh Dios.
Que te busquemos a Ti, que siempre nos amas.
Tú quieres salvamos a todos.
QUINTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (3)
(Todos) Oh, Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te ofrezco el Verbo Encarnado, Jesucristo; Su Cuerpo cubierto con Llagas y Sangre; Su agonía en el huerto, Su flagelación, Su coronación de espinas; Su repudio y Su condena; Su crucifixión y muerte; junto con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la Sangre de los Mártires, en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amén.
(Todos) Agonizante Jesús, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante, y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo para apresurar Tu Glorioso Reino de Paz. Amén.
SEXTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (1)
Hijo mío, acércate más a Mí y escucha Mi súplica angustiosa. Estoy buscando diariamente a alguien que Me consuele y no encuentro a nadie. Mira Mi Rostro Agonizante. ¿Dónde está la Verónica de estos tiempos? ¿Dónde está para que limpie Mi Rostro sangriento y Me consuele? ¿Acaso se ha unido a la multitud diciendo: «¡Crucifíquenlo! ¡Crucifíquenlo!»?
Se han olvidado de que Yo soy su Mesías, Quien los saqué de Egipto, que los alimenté con el maná del Cielo y los pastoreé bajo Mis alas en el seco y ardiente desierto. Me han rechazado y ya no hay nadie que Me ayude.
Hijo, así es como abandonas tu cruz y te alejas del camino del Calvario, dejándome sufrir solo. En verdad, te digo hijo Mío, no hay ningún otro camino que conduzca a la Tierra prometida, que el camino de la Santa Cruz. Carga tu cruz y sígueme todos los días de tu vida. Ayúdame a cargar todas estas cruces rechazadas, que Mi pueblo ha abandonado para que Yo las cargue. Hijo, vive tu vida de consagración. Carga tu cruz y sígueme. Yo soy Jesucristo Agonizante, Quien te estoy llamando para que REGRESES.
(En el silencio del corazón orar) Jesús mío, estoy en Ti y contigo, soy para Ti. Tómame como un sacrificio vivo. Amén.
SEXTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (2)
(Todos. De rodillas de ser posible)
Dios mío, Dios mío, creo firmemente de todo corazón. Sinceramente tengo esperanza y confío en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor me postro a Tus pies. Te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer; por aquellos que no te adoran y no quieren adorarte, y por aquellos que te crucificaron y te crucifican diariamente. Mi querido Jesús, te consolaré toda mi vida. Amén.
(Acto de Contrición) Oh mi Dios porque Tú eres tan bueno (3 golpes de pecho), me arrepiento de haber pecado contra Ti, y con la ayuda de Tu gracia, no volveré a pecar. Amén.
1 Padre Nuestro, 1 Ave María, (inclinando la cabeza) 3 Glorias
HIMNO (Todos)
Oh Jesús, pensando en el modo como moriste en la cruz
por nuestros pecados,
nuestros corazones se llenan de dolor y decimos:
Perdona a Tu pueblo que pecó y dice que se ha arrepentido.
No queremos pecar otra vez.
Oh Señor, respiraste para darnos vida en este mundo
y expiraste para salvarnos de la muerte,
que Tu santo aliento nunca sea en vano.
Te rogamos, Señor, sálvanos de la muerte eterna.
Jesucristo Agonizante
que has pagado por nuestras almas,
te agradecemos por soportar tanto dolor.
Nunca podremos agradecerte por Tus dones
como lo mereces. Reina por siempre, Oh Señor.
SEXTA SÚPLICA DE ANGUSTIA (3)
(Todos) Oh, Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te ofrezco el Verbo Encarnado, Jesucristo; Su Cuerpo cubierto con Llagas y Sangre; Su agonía en el huerto, Su flagelación, Su coronación de espinas; Su repudio y Su condena; Su crucifixión y muerte; junto con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la Sangre de los Mártires, en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amén.
(Todos) Agonizante Jesús, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante, y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo para apresurar Tu Glorioso Reino de Paz. Amén.
SÉPTIMA SÚPLICA DE ANGUSTIA (1)
Hijo mío: levanta la mirada y observa cómo tus pecados Me cuelgan en la Cruz. Estoy sangrando por amor a ti. Estoy sudando por amor a ti. Estoy sediento de amor por este mundo necesitado. Ninguno de ustedes está dispuesto a consolarme, en lugar de esto Me ofrecen vinagre para calmar Mi sed. Todos se mantienen alejados, se burlan de Mí y Me critican. Hijo mío, mira cómo ustedes calumnian a su prójimo. En vez de orar por Mi Santa Iglesia, continúan criticándola. Yo soy Jesucristo Agonizante a Quien ustedes critican. La Iglesia es Mi Cuerpo al que están crucificando.
Hijo mío: ponte al pie de Mi Santa Cruz y con Mi Madre, ofréceme el mundo entero. Yo lo aceptaré y lo ofreceré a Mi Padre. Ustedes serán Sus hijos y obedecerán Sus mandamientos. La ira del Padre Eterno se aplacará.
Mis Santas Llagas serán sanadas. Entonces Mi Reino vendrá a la Tierra. Hijo: has de crucificarte por Mí y Conmigo en la Santa Cruz de la Salvación. Esto es lo que más necesito de ti en reparación por tus pecados y los del mundo entero. Hijo: Yo no he pedido esto al mundo, sino a ti, porque te amo y quiero que Me demuestres tu amor.
Yo prometo atraer hacia Mí a todos los hombres, a través de ti. Acepta mi angustiosa súplica, Oh mi amado hijo. Ofreceré todos tus sacrificios para que sean agradables a Mi Padre, en reparación por tus pecados y los del mundo entero. Al final, el mundo entero vivirá en Mí, Conmigo y para Mí. Mi Sagrado Costado se abrirá como refugio para todos los hombres. Sacarán el Agua Viva de la Fuente de Vida que fluye de Mi Sagrado Costado. Hijo, que se haga Mi Voluntad en la Tierra. Que se haga Mi Voluntad en ti. Sufre por Mí y Conmigo. Muere por Mí y vive en Mí. Yo soy Jesucristo Agonizante. Los amo. Los bendigo a todos.
(En el silencio del corazón orar) Jesús mío, estoy en Ti y contigo, soy para Ti. Tómame como un sacrificio vivo. Amén.
SÉPTIMA SÚPLICA DE ANGUSTIA (2)
(Todos. De rodillas de ser posible)
Dios mío, Dios mío, creo firmemente de todo corazón. Sinceramente tengo esperanza y confío en Ti. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor me postro a Tus pies. Te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer; por aquellos que no te adoran y no quieren adorarte, y por aquellos que te crucificaron y te crucifican diariamente. Mi querido Jesús, te consolaré toda mi vida. Amén.
(Acto de Contrición) Oh mi Dios porque Tú eres tan bueno (3 golpes de pecho), me arrepiento de haber pecado contra Ti, y con la ayuda de Tu gracia, no volveré a pecar. Amén.
1 Padre Nuestro, 1 Ave María, (inclinando la cabeza) 3 Glorias
HIMNO (Todos)
Si te hubiéramos costado menos
de lo que te costamos, Oh Señor,
seríamos más felices de lo que somos ahora.
Cuando recordamos todo lo que has sufrido por nosotros
te decimos: ¡lo sentimos, perdónanos, Señor!
¡Que la gracia de Tu Agonizante Corazón,
sea para nosotros, fuente de verdadero amor
y de pureza de corazón, Señor Jesús!
Todo lo que somos y todo lo que tenemos, viene de Ti,
Señor: Todos son dones Tuyos para nosotros.
Que nuestro bienestar
nunca redunde en Tu incomodidad, Señor.
Cuando busquemos bienestar, te rogamos, guíanos.
Tus mandamientos dan Luz a nuestros pasos.
Haremos lo que Tú nos mandes.
SÉPTIMA SÚPLICA DE ANGUSTIA (3)
(Todos) Oh, Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te ofrezco el Verbo Encarnado, Jesucristo; Su Cuerpo cubierto con Llagas y Sangre; Su agonía en el huerto, Su flagelación, Su coronación de espinas; Su repudio y Su condena; Su crucifixión y muerte; junto con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la Sangre de los Mártires, en reparación por mis pecados y los del mundo entero. Amén.
(Todos) Agonizante Jesús, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante, y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo para apresurar Tu Glorioso Reino de Paz. Amén.