Oraciones - Segunda Semana
Acto de Adoración de la Santísima Trinidad
de San Maximiliano
Os adoro, Padre Nuestro del Cielo, porque os habéis dignado poner en el purísimo vientre de María, a Vuestro Hijo Unigénito.
Os adoro, Oh Hijo de Dios, porque condescendisteis en entrar en el vientre de María, y os hicisteis verdaderamente Hijo de Ella.
Os adoro, Oh Espíritu Santo, porque os dignasteis formar en Su vientre Inmaculado el Cuerpo del Hijo de Dios.
Os adoro, Oh Santísima Trinidad, Oh un Dios en la Santa Trinidad, por haber exaltado a la Inmaculada de un modo tan Divino.
Y nunca dejaré diariamente desde el primer momento que me despierte de adoraros humildísimamente, Oh Divina Trinidad, con mi rostro en el suelo, repitiendo tres veces:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria… Gloria…
Antífona de Nuestra Señora
de San Francisco de Asís
Santa Virgen María, entre las mujeres no ha nacido otra como Tú. Eres la Hija y Esclava del Altísimo y Supremo Rey y Padre Celestial. Eres la Madre de nuestro Santísimo Señor Jesucristo. Eres la Esposa del Espíritu Santo. Ruega por nosotros, con San Miguel Arcángel, con todos los poderes del Cielo y todos los santos, a Tu Santísimo Hijo amado, nuestro Señor y Maestro.
Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti, y por todos los que no recurren a Ti, especialmente por los enemigos de la santa Iglesia y por aquellos que se te han encomendado.
(Opcional)