Oraciones - Primera Semana
Acto de Adoración de la Santísima Trinidad
de San Maximiliano
Os adoro, Padre Nuestro del Cielo, porque os habéis dignado poner en el purísimo vientre de María, a Vuestro Hijo Unigénito.
Os adoro, Oh Hijo de Dios, porque condescendisteis en entrar en el vientre de María, y os hicisteis verdaderamente Hijo de Ella.
Os adoro, Oh Espíritu Santo, porque os dignasteis formar en Su vientre Inmaculado el Cuerpo del Hijo de Dios.
Os adoro, Oh Santísima Trinidad, Oh un Dios en la Santa Trinidad, por haber exaltado a la Inmaculada de un modo tan Divino.
Y nunca dejaré diariamente desde el primer momento que me despierte de adoraros humildísimamente, Oh Divina Trinidad, con mi rostro en el suelo, repitiendo tres veces:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria… Gloria…
Salutación de la Bendita Virgen
de San Francisco de Asís
Salve, Oh Señora, santa Reina, santa Madre de Dios. Tú eres la Iglesia hecha Virgen, la elegida por el Santísimo Padre Celestial, a quien consagró con su Santísimo y amado Hijo y con el Espíritu Santo, el Paráclito, en quien estaba y está toda la plenitud de la gracia y todo bien.
¡Salve, Su Palacio! ¡Salve, Su Tabernáculo! ¡Salve, Su Hogar! ¡Salve, Su Túnica! ¡Salve, Su Sierva! ¡Salve, Su Madre! Y salve, todas vosotras, santas virtudes que, por la gracia y la luz del Espíritu Santo, sois derramadas en los corazones de los fieles para que, de su estado de infidelidad, los hagáis fieles a Dios.
Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti, y por todos los que no recurren a Ti, especialmente por los enemigos de la santa Iglesia y por aquellos que se te han encomendado.
(Opcional)