Oraciones - Cuarta Semana
Acto de Adoración de la Santísima Trinidad
de San Maximiliano
Os adoro, Padre Nuestro del Cielo, porque os habéis dignado poner en el purísimo vientre de María, a Vuestro Hijo Unigénito.
Os adoro, Oh Hijo de Dios, porque condescendisteis en entrar en el vientre de María, y os hicisteis verdaderamente Hijo de Ella.
Os adoro, Oh Espíritu Santo, porque os dignasteis formar en Su vientre Inmaculado el Cuerpo del Hijo de Dios.
Os adoro, Oh Santísima Trinidad, Oh un Dios en la Santa Trinidad, por haber exaltado a la Inmaculada de un modo tan Divino.
Y nunca dejaré diariamente desde el primer momento que me despierte de adoraros humildísimamente, Oh Divina Trinidad, con mi rostro en el suelo, repitiendo tres veces:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria… Gloria…
Renovación de las Promesas Bautismales
Renuncio al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios.
Renuncio a las pompas del mal y me niego a dejarme dominar por el pecado.
Renuncio a Satanás, padre y príncipe de las tinieblas.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de la Virgen María, fue crucificado, murió y fue sepultado, resucitó de entre los muertos y ahora está sentado a la diestra del Padre.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti, y por todos los que no recurren a Ti, especialmente por los enemigos de la santa Iglesia y por aquellos que se te han encomendado.
(Opcional)