SECCIÓN


Primera semana – Ven Al Trono De La Gracia



Día 10 – Ocasiones próximas de pecado


Porque amas a Dios, debes valorar el don precioso de la gracia santificante que Él te otorga, y debe llenarte de temor pensar que llevas este tesoro en un vaso frágil y de barro, siempre en peligro de romperse y perderse. Sabiendo cómo de frágil eres, tu mente debe estar hecha para no exponerte a peligros innecesarios de perder la gracia. 


Toda situación en la cual tú corres el riesgo alto de perder la gracia se llama ocasión de pecado (ocasión cercana/próxima de pecado). En la vida, hay muchas de estas peligrosas ocasiones, y algunas de ellas son inevitables –¡tendríamos que dejar este mundo para estar libres de todas ellas! Los peligros que no puedes evitar se llaman ocasiones necesarias de pecado, y aquellos que pertenecen a Nuestra Señora deben tener confianza de que su Madre poderosa, victoriosa sobre el pecado, les dará las gracias para pasar por ellas indemnes. Pero hay otras ocasiones que puedes y que debes evitar. Una ocasión de pecado (ocasión próxima cercana de pecado) se llama innecesaria si tú no tienes que estar en ella, pero en el lugar de éso presuntuosamente eliges ponerte en ella de cualquier modo.


Una ocasión cercana de pecado podría ser una persona (que te atrae), un lugar (donde hay oportunidades de pecar) o una cosa (un objeto que puedes usar mal (del que puedes abusar/you can abuse)). Así como tienes que evitar el pecado en sí, así también tienes que evitar las situaciones innecesarias que llevan al pecado. 


Los santos doctos y los Doctores de la Iglesia todos nos dicen: el demonio se ríe de aquellos que hacen buenas resoluciones pero no se apartan a ellos mismos de las ocasiones cercanas de pecado. El tentador les dice: “Sigue haciendo las cosas que llevan al pecado, sigue poniéndote en peligro, y esta vez no caerás en el pecado, esta vez será diferente”. No le creas, no será diferente: ¡mientras que tomes el camino que conduce al pecado acabarás en el pecado! 


El enemigo usa la mayor astucia y cuidado para convencerte para que no evites las ocasiones malas, porque él sabe cómo estas ocasiones innecesarias despiertan tus pasiones y tus deseos pecaminosos (de pecado) dentro de ti y te hacen olvidar las buenas resoluciones que has hecho anteriormente. Estas ocasiones son como un velo puesto delante de tus ojos, cegándote a la verdad que Dios desea que tú recuerdes, y dejando que veas solo el pecado delante de ti con todo el bien y el placer aparentes y nada de la maldad real. En una palabra: te hacen olvidar todo bien, y casi te fuerzan al pecado. ¿Ves ahora por qué el demonio quiere que sigas poniéndote en estas ocasiones cercanas?


“¡Quienquiera que ame el peligro perecerá por él! (Sir 3:26). Nuestra Señora siempre está deseando asistirnos poderosamente en todo peligro –pero Ella no puede ayudarte si tú no quieres Su ayuda y voluntariamente te expones a la ocasión de pecado.

Apártate de todas las innecesarias, ocasiones (próximas) cercanas de pecar –ya sean personas, lugares, o cosas. Valora la gracia que Nuestra Señora te ha dado, y no tomes el riesgo de perderla. Pídele que no permita que te pongas en peligro, sino que te mantenga seguro bajo su manto, donde ninguna maldad puede hacerte daño.


Oraciones Diarias (pp. 79–80)