Acto más breve de consagración diaria
Oh Inmaculada, Madre de Dios,
y mi Madre, María,
yo renuevo mi total consagración a Ti,
y ofrezco a Tu Inmaculado Corazón
mis oraciones y trabajos,
gozos y sacrificios de este día,
en cooperación con Tu misión
de conquistar el mundo entero
para el Reino de Cristo.
V. Dígnate aceptar mis alabanzas, Virgen Santísima.
R. Dame fuerzas contra tus enemigos.